En esta entrada explicaremos paso a paso las instrucciones, trucos y consejos sobre cómo pintar una puerta de madera. Es una de las tareas más baratas que podemos llevar a cabo en el interior de nuestras casas a la hora de renovar este aspecto, ya que se estima que por muy poco dinero podemos pintar cada puerta, infinitamente menos que comprarlas nuevas. Además, el resultado es espectacular, dándole un lavado de cara fresco y nuevo a nuestras puertas viejas.

Artículo sobre como pintar una puerta de madera

Si algo es cierto, es que la tendencia del color blanco arrasa por donde pisa, y es que no hay nada más elegante y limpio que unas puertas de madera esmaltadas en un inmaculado blanco. Además de aportar amplitud y luminosidad a nuestros interiores, combinan con cualquier otro color o tipo de decoración, así que podemos jugar con las demás tendencias y adaptarlas a nuestra propia personalidad en cada caso.

Pero, ¿cómo se pinta una puerta de madera? La respuesta es muy sencilla y aquí explicaremos los pasos necesarios para conseguir una casa de catálogo.

Elige bien los productos

Es indispensable utilizar productos y herramientas de primera calidad para conseguir un resultado profesional. Tratar de ahorrar unos euros en pinturas, imprimaciones o brochas más baratas, puede suponer que se marquen los trazos o que se agriete la pintura, dando una sensación opuesta a nuestro resultado ideal. Para ello, se recomienda utilizar en primer lugar una imprimación y, una vez haya secado correctamente, aplicar pintura en esmalte o lacada. Además de su valor estético, este tipo de acabados son muy resistentes para el uso cotidiano, ya que las puertas son elementos en uso continuo que pueden desgastarse o golpearse con facilidad. Otra ventaja es su sencillez a la hora de limpiarlas, ya que bastaría con un simple paño húmedo para dejarlas impecables, algo muy práctico para dinamizar la limpieza del hogar.

Aquí puedes echar un vistazo a nuestra selección de pinturas para madera.

Desmonta

Aunque no es un paso fundamental, si es más que recomendable desmontar la puerta completamente para que esta tarea resulte mucho más sencilla. Saca la puerta del cerco para poder trabajar en una superficie plana. Quizás, según el peso de esta, necesites ayuda de otra persona para realizar este paso. Una vez sacada, desatornilla las bisagras, las manillas, los herrajes y pomos. Recomendamos guardar cada elemento adecuadamente y ordenado para facilitar un posterior montaje. 

Otra opción, si ya te cansan los elementos decorativos de tus puertas o crees que ya son demasiado viejos, existen un sinfín de posibilidades, formas, colores y materiales para actualizar las manillas y pomos de nuestras puertas.

Lija y prepara

Con la ayuda de una esponja de lija o con un trozo de papel de lija de grano medio, llevaremos a cabo un lijado superficial para suavizar la superficie de trabajo, eliminando restos antiguos de otras pinturas, barnices o pequeñas rayaduras y atenuando los golpes del día a día. Si te preguntas “¿cómo pintar una puerta de sapeli?” la respuesta es similar, aunque probablemente requiera pasar durante más tiempo la lija. La madera de sapeli tuvo sus años dorados a desde principios de los noventa, y es cierto que es un material de excelente calidad, pero por ello, no debemos mantener ese toque clásico y sobrio que aportan a nuestros hogares.

Una vez estén enteras lijadas, procederemos a aspirar o recoger todo el polvo y la suciedad generados, pasando un paño seco -o en su defecto ligeramente húmedo- por la superficie de trabajo para asegurar que está en perfecto estado, limpia y seca para comenzar a pintar.

Imprimación

Un paso indispensable es aplicar una mano de imprimación sobre toda la superficie de la puerta. Esta capa actuará de manera que la pintura, en este caso esmaltada, se adhiera mejor, sea más resistente y, por ende, su resultado dure durante más tiempo. Además, aplicar una capa de imprimación antes de la pintura garantizará que esta sea extendida de manera uniforme. Es importante remover bien la imprimación antes de aplicarla, ya sea con brocha o con rodillo, evitando así la formación de grumos y burbujas.

Su aplicación es muy sencilla, puedes tomar el producto directamente del bote y tan solo tendrás que pasarlo con una brocha suavemente en trazados largos para evitar brochazos o irregularidades. Normalmente no es necesario, pero si ves que necesita una segunda mano, espera a que seque totalmente antes de aplicarla.

Una vez esté seca la capa de imprimación, procedemos de nuevo a pasar una lija, en este caso d e grano fino o muy fino, para minar asperezas y pequeñas irregularidades que hayan podido surgir. También será necesario volver a limpiar y eliminar el polvillo resultante.

Pintura

Con los pasos anteriores, ya está la superficie perfecta para pintar. Puedes pintar la puerta de blanco siguiendo las últimas tendencias minimalistas, pero claro está que hay todo un abanico de posibilidades a la hora de elegir el color. Por supuesto, si nuestras puertas tienen cristales, deberemos protegerlos con la ayuda de plásticos y cinta de carrocero antes de comenzar este paso, para evitar molestas manchas.

Se recomienda verter la pintura del bote a una bandeja o cubeta de pintor, dependiendo la herramienta que vayamos a utilizar. Esto hará que no carguemos en exceso nuestra brocha o rodillo, ya que es preferible dar varias capas a aplicar mucha pintura directamente.

No es fundamental, pero es recomendable empezar a pintar las esquinas y, desde ahí, avanzar poco a poco de manera recta, para que el esmalte quede perfectamente aplicado y sin brochazos visibles.

Y, ¿qué pasa con el marco?

No, no lo hemos olvidado, pero es mucho más sencillo de pintar de manera separada a la puerta. Cubre con cinta de carrocero la pared bajo el marco. No escatimes en la cobertura, ya que a veces nuestros brochazos son traicioneros. Tapa también la zona del suelo sobre el que vas a pintar con plásticos o papel de periódico para evitar goterones y manchas. Una vez preparado, deberás seguir exactamente el mismo procedimiento llevado a cabo para pintar las puertas, que será más rápido y sencillo.

Montaje

Para el secado de la pintura, recomendamos seguir las indicaciones de secado del fabricante de cada marca, ya que pueden tener diferentes propiedades. Una vez que estén completamente secos tanto puertas como marcos, podemos proceder a volver a montar y colocar las puertas en su sitio.

Puertas de madera antiguas pintadas de blanco

Con todo ello, ya tendríamos nuestras puertas con un excelente aspecto como si fueran recién compradas. Dale vida a lo antiguo, recicla y acertarás, además de la gratificación que supone hacerlo por uno mismo.

Extra tips

Si te da mucha pereza el paso de lijar o simplemente no cuentas con una máquina lijadora, esponjas o papel de lija, existen diferentes productos en el mercado, como la pintura conocida como Chalk Paint, con la que podrás saltarte este paso, ya que se adhiere a todo tipo de material ya sea una puerta de chapa o imitación madera y es válida tanto para puertas exteriores como para puertas interiores, teniendo siempre en cuenta los diferentes tratamientos de la pintura en cada caso.

Otro consejo, quizás ya más profesional para aquellos que dispongan de la herramienta adecuada, es utilizar una pistola de pintura en lugar del tradicional rodillo. De esta manera conseguiremos de una manera muy rápida, limpia y cómoda, pintar en tiempo récord y con acabado perfecto las puertas de nuestro hogar.

Ya has visto que los pasos para pintar una puerta de madera son similares a pintar un mueble de madera.

¿Ya tienes claro de qué color pintar las puertas de tu hogar? Sigue con nuestros consejos sobre cómo pintar azulejos o inspírate en cómo pintar un salón.

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